¿Recuerdas cuando el Tesla Cybertruck parecía imparable? Todo apuntaba a que iba a cambiarlo todo. Sin embargo, algo se rompió por el camino. Y no, no fue el cristal. Hoy las cifras cuentan otra historia, una mucho menos épica, que explica por qué este pick up eléctrico se ha convertido en el símbolo de una corrección de mercado más profunda. Quédate con nosotros, porque el giro es tan brusco como revelador.
- El Cybertruck y una promesa que parecía imbatible
- Las cifras que confirman el desplome del Tesla Cybertruck
- De líder del segmento a símbolo del frenazo
- El agotamiento de los primeros compradores
- Un diseño rompedor que también divide opiniones
- El impacto directo del fin de las ayudas fiscales
- Un entorno político menos favorable al eléctrico
- La crisis no es solo del Cybertruck
- Tesla sigue liderando el mercado eléctrico en Estados Unidos
- El pick up eléctrico, un segmento más frágil de lo esperado
El Tesla Cybertruck ha pasado de vender cerca de 39.000 unidades en Estados Unidos a solo 20.200 en un año, registrando la mayor caída absoluta entre los eléctricos del país y reflejando el enfriamiento del mercado de pick up eléctricas.

El Cybertruck y una promesa que parecía imbatible
Cuando Tesla presentó el Cybertruck, el mensaje fue claro. No era solo un vehículo. Era una declaración de intenciones. Un producto diseñado para romper con décadas de tradición en el segmento de las camionetas de gran tamaño en Estados Unidos.
Durante meses, incluso años, el modelo acumuló reservas y titulares. Su diseño futurista, casi de ciencia ficción, alimentó la narrativa de que Tesla volvería a adelantarse a todos. Sin embargo, el mercado real suele ser menos paciente que las presentaciones.
El Cybertruck nació con la ambición de producir hasta 250.000 unidades anuales, aunque Tesla pronto rebajó esa meta a 125.000 unidades. Aun así, incluso ese objetivo reducido quedó muy lejos de cumplirse.
Las cifras que confirman el desplome del Tesla Cybertruck
Los números no admiten demasiadas interpretaciones. Según estimaciones de mercado, en 2024 el Cybertruck logró vender alrededor de 39.000 unidades en Estados Unidos. Un año después, en 2025, la cifra se desplomó hasta 20.200 unidades.
Esto supone:
- Una caída absoluta cercana a 19.000 unidades
- Un descenso de casi el 50% interanual
- El peor retroceso en volumen entre todos los eléctricos del mercado estadounidense
Este dato convierte al Cybertruck en el ejemplo más visible del ajuste de demanda que vive el segmento eléctrico en EE.UU., especialmente en categorías grandes y costosas.
De líder del segmento a símbolo del frenazo
Paradójicamente, el Cybertruck fue en 2024 el pick up eléctrico más vendido del país. Ese logro, lejos de consolidarse, acentuó la percepción de contraste cuando las ventas empezaron a caer.
Durante los tres primeros trimestres de 2025, el modelo ya acumulaba un retraso de aproximadamente 38% respecto al año anterior. Todo esto ocurrió incluso antes de que desaparecieran algunas ayudas fiscales clave.
La lectura es clara. El entusiasmo inicial no logró transformarse en una demanda sostenida. El mercado pasó factura más rápido de lo esperado.
El agotamiento de los primeros compradores
Aquí aparece un factor decisivo. Los primeros compradores del Cybertruck fueron, en su mayoría, early adopters y seguidores fieles de Tesla. Personas dispuestas a asumir riesgos, precios elevados y un diseño radical.
Sin embargo, ese grupo es limitado. Una vez satisfecho, el reto era conquistar al comprador tradicional de pick up. Y ahí comenzaron los problemas.
Para muchos usuarios habituales de camionetas, pesan más otros criterios:
- Funcionalidad real en el trabajo diario
- Coste total de uso
- Robustez percibida
- Facilidad de reparación
- Valor de reventa
En ese terreno, el Cybertruck no logró convencer de forma masiva.
Un diseño rompedor que también divide opiniones
No se puede hablar del Cybertruck sin mencionar su estética. El diseño angular y minimalista es, al mismo tiempo, su mayor reclamo y su principal barrera.
Mientras algunos lo consideran revolucionario, otros lo ven como un producto demasiado extremo. En un segmento históricamente conservador, esta polarización limita el crecimiento.
Además, el tamaño, el peso y el precio refuerzan la percepción de que se trata de un vehículo de nicho, más aspiracional que práctico para muchos compradores.
El impacto directo del fin de las ayudas fiscales
Otro golpe importante llegó desde la fiscalidad. En septiembre, expiró una parte relevante de las desgravaciones fiscalespara la compra de vehículos eléctricos en Estados Unidos.
Hasta ese momento, estas ayudas suavizaban el precio final del Cybertruck, especialmente en versiones superiores. Su retirada provocó un aumento inmediato del coste efectivo para el comprador.
En un contexto donde las camionetas ya parten de precios elevados, perder ese incentivo marca la diferencia entre comprar o esperar. O directamente, descartar.

Un entorno político menos favorable al eléctrico
El contexto político tampoco ayudó. Durante 2025, el discurso hacia el vehículo eléctrico se volvió más ambiguo en EE.UU. Esto generó dudas sobre la continuidad de incentivos futuros.
Esa incertidumbre afecta especialmente a los modelos más caros. Muchos consumidores optaron por:
- Vehículos de combustión tradicionales
- Alternativas híbridas
- Modelos electrificados parciales
El Cybertruck quedó expuesto como uno de los más vulnerables a este cambio de clima.
La crisis no es solo del Cybertruck
Aunque el foco esté en este modelo, Tesla atraviesa un momento más complejo. La marca ha registrado bajadas en varios de sus modelos, lo que refleja una presión creciente de la competencia.
Fabricantes como BYD han ganado peso a nivel global, ofreciendo precios más ajustados y una gama cada vez más amplia. Esto ha reducido la cuota relativa de Tesla fuera de Estados Unidos.
Aun así, conviene matizar.
Tesla sigue liderando el mercado eléctrico en Estados Unidos
Pese al desplome del Cybertruck, Tesla mantiene una posición dominante en su mercado doméstico. En 2025, la marca logró vender cerca de 590.000 unidades eléctricas, lo que representa aproximadamente un 46% de cuota.
Es decir, casi uno de cada dos eléctricos vendidos en Estados Unidos sigue llevando el logo de Tesla. Una cifra que muchas marcas envidiarían.
El problema no es el liderazgo actual, sino la tendencia.

El pick up eléctrico, un segmento más frágil de lo esperado
El caso del Cybertruck pone en evidencia una realidad incómoda. El segmento de pick up eléctricas no está madurando al ritmo previsto.
Los altos precios, las dudas sobre autonomía real con carga y la infraestructura limitada en zonas rurales pesan más aquí que en otros tipos de vehículos.
Por eso, el retroceso del Cybertruck no es solo un problema de Tesla. Es un aviso para toda la industria.


